jueves, 27 de noviembre de 2014

Estrategias para prevenir el conflicto

Muchas veces tememos al conflicto en nuestras aulas. Tememos porque frente al escenario educativo actual, es una especie de monstruo amenazante que constantemente está presente.
Si podemos trabajar sobre el conflicto, tomándolo como un momento en el cual podemos crecer y mejorar las relaciones, las cosas puedan cambiar. El verdadero problema no es el conflicto en sí mismo, sino la forma inadecuada de resolverlo (Giner y Puigardeu, 2008).

(Imagen extraída de google)

Pudiendo considerar una nueva mirada hacia el conflicto, lo importante es darle herramientas a los alumnos para que puedan prevenirlo. No podemos hablar de prevenir los conflictos, ya que esto es imposible, pero sí debemos, como docentes, brindar herramientas y trabajar en la buena gestión de los mismos.
Basándonos en los aportes de los autores Giner y Puigardeu, hablamos de cinco estrategias de prevención que nos interesa desarrollar:
1. La Normativa: Instrumento indispensable y necesario para la convivencia. Debemos dejarla en claro frente a los alumnos y debe ser clara, breve y sencilla. Los docentes deben tener en claro además qué ocurre en caso de que las mismas no se cumplan y siempre ese incumplimiento debe tener una consecuencia pertinente. 
2. Formar en habilidades sociales: Debemos trabajar con alumnos y docentes en el desarrollo de estas habilidades, y trabajar los aspectos emocionales para reconocer las propias emociones, poder identificar y respetar las de los demás, generar conductas coherentes con nuestras emociones y la de los otros. Crear programas en los que los alumnos aprendan cómo relacionarse, y donde los adultos (tanto padres como docentes) se involucren para una mejor resolución.
3. Trabajar las habilidades cognitivas: Las relaciones también tienen que ver con el desarrollo de estas habilidades. Se trata de enseñar a pensar en formas justas, eficaces y seguras de relacionarse con los demás. En el libro se  propone trabajar con una secuencia: conocer la realidad; proponerse un objetivo moral; generar alternativas de conductas que den respuesta al conflicto; identificar cuáles son efectivas, cuáles son seguras y cuáles son justas, para finalmente elegir la que mejora la situación.
4. Educar en valores: va de la mano con el desarrollo de habilidades sociales y cognitivas. Se trata de acompañar este desarrollo con la enseñanza de valores que permitan una convivencia justa tanto para uno mismo como para los demás.
5.La entrevista individual: Es necesario el espacio individual para resolver conflictos, para permitir que el alumno se abra y pueda contar lo que ocurre sin presión y en un clima de confianza y empatía . Esto permite que, al conocer los problemas, la resolución sea rápida y sencilla. 

Los autores desarrollan cada punto a lo largo del libro. Recomendamos su lectura en profundidad ya que es un recurso importante para el trabajo institucional.

Fuente: Giner, A. y Puigardeu, A. (2008) LA TUTORIA Y EL TUTOR: ESTRATEGIAS PARA SU PRACTICA. Editorial Horsori. Universidad de Barcelona.

viernes, 21 de noviembre de 2014

¿Por qué tener en cuenta los conocimientos previos de nuestros alumnos?

Nuestra tarea como docentes es enseñar nuevos contenidos, esto debe responder a la pregunta que nos hacemos en el nombre de esta entrada. Es necesaria la planificación de nuestras clases dándole un papel importante a lo que los alumnos traen y saben.

Imágen Extraída de google

El conocimiento que tienen los niños sobre el mundo social es el punto de partida para adquirir nuevos saberes, esto responde al proceso de construcción del conocimiento (Aisenberg, S. 2007) Esta articulación no es sencilla, ya que en la práctica suele atenderse a uno de los dos aspectos. Es decir, o se trabaja solo atendiendo a nuevos contenidos, y de esa forma la apropiación será de forma mecánica y poco significativa, o se centra solo en los conocimientos previos, lo cual confunde y provoca información reiterada que los niños ya conocen.
Se trata entonces de usar los conocimientos previos como recurso metodológico para que los nuevos contenidos sean asimilados significativamente. La propuesta de actividades que planteen situaciones como preguntas, problemas, etc, que promuevan discusiones y alienten al armado de hipótesis son necesarias. Pero debemos tener en cuenta que esto será significativo si está claro sobre lo que se discute, se fundamentan estas discusiones e ideas, se confrontan ideas y nuevos contenidos.

"Para lograr una articulación es preciso que en el proceso de planificación y conducción de la enseñanza tengamos muy claro, en primer lugar, qué es los que queremos enseñar y para qué. Y en segundo lugar, que planteemos el desafío del cómo."

Aisenberg, B. (2007)  "Para qué y cómo trabajar en el aula con los conocimientos previos de los alumnos: un aporte de la psicología genética a la didáctica de estudios sociales para la escuela primaria" en Aisenberg, B. y Alderoqui, S. "Didáctica de las Ciencias Sociales. Aportes y reflexiones" Editorial Paidós Educador

viernes, 7 de noviembre de 2014

Imágenes como recurso y contenido de la enseñanza

No es una novedad que las imágenes son un recurso más que interesante a la hora de la enseñanza y el aprendizaje. La mayoría de los docentes las usan diariamente en sus clases para acompañar el contenido y desarrollar nuevos. A la hora de elegirlas, debemos tener en claro cómo usarlas y cuáles son convenientes para desarrollar determinados contenidos.

Imagen extraída de google

Vivimos en un mundo en el que la imagen "Vale más que mil palabras" como dice la conocida frase. Por ello, nos servimos una vez más, del texto de Anijovich y Mora (2010) para conocer más sobre este recurso.
Tal como señalan las autoras, nos referimos al uso crítico y estratégico de las imágenes, considerándolas en su doble dimensión:
1. Como recurso de apoyo para enseñar otros contenidos. 2.Como contenido de la enseñanza en sí mismas. 
Nos interesaremos aquí en el primer punto, pero recomendamos la lectura del capitulo completo en donde también se brindan ejemplos muy útiles.

Nuestro objetivo puede ser el de atraer la atención de los alumnos, como también focalizar sobre un aspecto a enseñar específico. 
Las autoras clasifican el uso de este recurso en:

A. Uso de fotografías, dibujos o viñetas
Se explicitan tres funciones de las imágenes:
-Estimuladora. Cuando usamos las imágenes para atraer la atención de los alumnos, cuando la usamos como disparador de un nuevo tema o cuando buscamos provocar sentimientos o sensaciones.
-Informativa. Cuando proponemos la lectura de imágenes referentes a un contexto o época determinada, cuando necesitamos mostrar relaciones o interacciones o leer gráficos.
-Expresiva. Por ejemplo, cuando proponemos un ejercicio para despertar la creatividad.
Ejemplos (Imágenes extraídas de Google):

 
1. Viñeta de Hugo Catalán
2. La conquista de América - Pintura de José Gamelo y Alda
3. Van Gohg Noche Estrellada 1889

B. Uso de diapositiva generada por programas informáticos.
Debemos tener cuidado, ya que muchas veces este recurso tan interesante solo es usado como apoyo de lectura para el docente. Debemos usarlas como organizadores de los contenidos en el que podamos entrelazar imágenes, vídeos, consignas escritas, etc. Se puede pedir a los alumnos que durante la presentación escriban las ideas centrales.
Ejemplo:


C. Organizadores Gráficos.
Éstos, nos permiten generar relaciones entre contenidos, como los mapas conceptuales. Debemos tener cuidados con las representaciones jerárquicas, ya que son complejas. 
Por ello, debemos trabajar en conjunto con los alumnos y que ellos comprendan para qué sirve un mapa y qué podemos hacer con ellos.
Ejemplo presentado en el libro:

El uso de imágenes, como dijimos, es común hoy en nuestras planificaciones. Pero es interesante saber y analizar qué recurso nos conviene más para determinado tema.

Fuente: Anijovic, R. y Mora, S (2010) Cap. 4 "El uso crítico de las imágenes" en Estrategias de enseñanza. Otra mirada al quehacer en el aula.

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