viernes, 29 de noviembre de 2013

Hacer una buena escuela...

En el libro "Hacer de una escuela una buena escuela" de Claudia Romero* en uno de sus capítulos trabaja sobre las características que hacen esa Buena escuela. Uno de ellas, es la autoevaluación Institucional.


La autora define a la autoevaluación como una práctica de evaluación interna, realizada por iniciativa y con la participación activa de las personas implicadas en las situaciones que estudian, sin excluir la mirada externa y dirigida a comprender y a mejorar la práctica.

La autoevaluación institucional entonces permite:
•    Proveer información sobre aspectos de la institución.
•    Reflexionar sobre lo que se hace.
•    Ayudar a comprender lo que sucede.
•    Impulsar el diálogo y la participación.
•    Tomar decisiones basadas en el análisis de aquello que se hace y cómo se hace.
•    Incidir sobre lo que se considera sustancial.
•    Corregir errores.
•    Aprender nuevas cosas.
•    Incrementar la cohesión de la comunidad escolar.

Por todo esto, la autoevaluación es una práctica de mejora. 

También presenta características de esa autoevaluación que ayudan a difinirla mejor. La misma debe ser:

• Transparente: los propósitos y los procesos que se seguirán para llevar adelante la autoevaluación deben ser conocidos por todos.
• Sistemática: no es una práctica esporádica, sino que debe formar parte del proyecto institucional.
• Rigurosa: es necesario utilizar instrumentos confiables y válidos.
• Útil: no es un fin en sí misma, sino que debe servir para la mejora.
• Intersubjetiva: los juicios surgen a partir de conjugar diferentes miradas.
• Participativa: los miembros de la institución deberán estar involucrados en las decisiones y acciones de planificación, implementación y discusión de resultados.
• Pública: deben darse a conocer los resultados a los implicados. Es evidente que podrán elaborarse distintos tipos de informes para padres, alumnos, docentes, para el resto de la comunidad, pero no es posible obviar la comunicación de la información producida.

Es interesante que, como Institución,  tengamos en cuenta esta práctica muy útil para determinar tres aspectos: Cómo se están haciendo las cosas, Cómo sabemos so, y cómo podemos mejorarlas. 
Un buen ejercicio para pensar en conjunto a la hora de pensar esta autoevaluación es responder las siguientes preguntas y partir desde allí:

Pensar las prácticas
•    Escriba una definición inicial acerca de lo que entiende por autoevaluación institucional.
•    ¿Cuál es la relación con la mejora escolar? 

* Romero, C. (2008) "Hacer de una escuela una buena Escuela. Evaluación y mejora de la gestión  Escolar" Aique.

martes, 19 de noviembre de 2013

La escuela como frontera

La escuela como frontera es el título del libro de Silvia Duschatzky* donde la autora analiza las relaciones de sentido entre los jóvenes de sectores populares y la escuela. La importancia de su rol en la integración social.


La escuela no es la misma para todos, sus sentidos son dados según el contexto sociocultural al que pertenecen sus alumnos. Para los jóvenes de sectores populares el barrio se constituye como un principio de sentido en donde la escuela es vista como símbolo de glabalización por tener ésta la función de distribuir los bienes culturales.
Por ello, como explica la autora, la escuela se establece muchas veces como esa frontera entre quienes asisten a ella y quienes no. Adquiere sentido, cuando la experiencia escolar entra en el horizonte de las expectativa de vida de los sujetos. Asistir a ella, significa reconocimiento social, posibilita aperturas, y se convierte en una oportunidad de crear espacios comunes.
Por ello, la función de la escuela como institución de integración e inclusión social debe plantearse con más fuerza, ya que si bien posibilita un encuentro, muchas veces no satisface todas las expectativas juveniles ni es el único pilar de construcción identitaria.

Trabajar la integración en la Escuela

Muchos deben recordar la película "Mentes Peligrosas" en donde Michelle Pfeiffer se pone en la piel de una profesora que llega a una escuela de los suburbios y se encuentra con un grupo de jóvenes de sectores marginados que transitan por la escuela sin ningún sueño ni visión de futuro. 
El rol de esa profesora de Literatura Inglesa pronto se ve afectada por diversas situaciones sociales que ingresan a la escuela y en la cual se propone que los alumnos crean en sí mismos.
La película resulta interesante para trabajar en la escuela tanto con alumnos como con docentes. A propósito de lo que plantea Duschatzky, pensar la escuela como frontera y como promotora de la inclusión social.

Trailer de la película:

Película completa: http://www.youtube.com/watch?v=IEU0E7u3bXk

*Duschatzky, S. "La escuela como frontera" Reflexiones sobre la experiencia escolar de jovenes de sectores populares. Editorial Paidós. Año 1999

martes, 5 de noviembre de 2013

La Evaluación Alternativa

"El propósito principal de la evaluación no se puede lograr si la evaluación no se convierte en autoevaluación tanto para el docente cuanto para el alumno." A. Camilloni

Evaluación....palabra que despierta muchos interrogantes a docentes y alumnos; preocupación en torno a cómo utilizarla y para qué. ¿Evaluar los desempeños de nuestros estudiantes? ¿ saber si el tema que tratamos ha sido entendido? ¿Poner una nota numérica para cerrar el trimestre?... Es interesante, frente a la preocupación que este tema despierta, reflexionar acerca de qué evaluación queremos.

Rebeca Anijovich, Mirta Malbergier y Celia Sigal en su texto "Una Introducción a la Enseñanza para la Diversidad"* definen a la evaluación como un instrumento que permite no sólo juzgar la calidad de los resultados de los aprendizajes, sino también la calidad de la enseñanza impartida y de los programas educativos.
Por ello, desarrollan la evaluación alternativa como medio para repensar nuestras prácticas cotidianas. esta evaluación alternativa propone que se atiendan las experiencias, trayectos, procedimientos que se recorre durante los aprendizajes. De esta forma, su características deben ser:
  • Recoge información útil sobre los contenidos que los alumnos van adquiriendo en las distintas actividades académicas que realizan.
  • Enfatiza las fortalezas de los estudiantes en lugar de sus debilidades.
  •  Considera los estilos de aprendizaje, las capacidades lingüísticas, las experiencias culturales y educativas y los niveles de cognición de los alumnos.
  • Incluye la metacognición, es decir, la reflexión sobre el propio proceso de aprendizaje.
  • Se basa en la resolución de consignas significativas y/o autenticas.
  • Documenta el avance del alumno en determinado momento y a lo largo del tiempo.
  • La formulación de objetivos y criterios de la evaluación no son tarea exclusiva de los docentes sino que implica que los alumnos también participan en dicho proceso. Estos criterios tienen que ser comunicables y públicos para todos los involucrados en el proceso educativo.
Un ejemplo de Evaluación alternativa... El Portafolio.
Las autoras desarrollan varios instrumentos de evaluación alternativa, uno de ellos es el Portafolio. Se caracteriza como una recopilación de trabajos que realizan los alumnos y que les permite ir evaluando su propio proceso de aprendizaje, permitiendo rehacer y mejorar todos los trabajos. 
Esto permite que el alumno participe activamente del proceso de evaluación, provocando el análisis constante, la retroalimentación con compañeros y docentes y la autoevaluación de las producciones.

En el texto puede obtenerse más información tanto de este instrumento, como de otros. Lo recomendamos ampliamente para hacer de la evaluación una instancia de aprendizaje mutuo con sus alumnos. Ustedes, ¿Qué instrumento conocen o ponen en práctica en sus clases que puedan ser identificados como evaluación alternativa a la tradicional?

*Rebeca Anijovich, Mirta Malbergier, Celia Sigal "Una Introducción a la Enseñanza para la Diversidad" Editorial Fondo de Cultura Económica de Argentina S.A. Buenos Aires. Capítulo "La evaluación alternativa, develando la complejidad"